Spin-off 17.0 / Epílogo


Viajar I


Pasaron los días, y a la falta de pruebas fehacientes se unió que el implacable homicida, había dejado de actuar, o al menos eso parecía.

Mark y Jones empezaron a trabajar en otros casos, y todo lo que rodeaba al de International Security se fue enfriando, quedando en un segundo plano.

Los esfuerzos realizados tanto por parte de los inspectores de la 47, como por el FBI, que en el último momento se había unido a la investigación, fueron infructuosos, e incluso podría decirse inútiles. 

Nuestro forense y su prometido, hicieron realidad su sueño. Tuvieron su ceremonia matrimonial, sencilla, romántica, discreta, inigualable. Un feliz momento que deseaban que fuera la continuación de una serie de experiencias compartidas, una ventana temporal en una vida de la que querían extraer lo mejor.

El frío y calculador mercenario decidió tomarse un descanso, necesitaba pensar sobre su pasado, presente y futuro. Inmerso en una vorágine de sentimientos enfrentados, decidió poner tierra de por medio. Pasaría unos días en Madrid donde intentaría aclarar las ideas…


G. Sayah


 

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Spin-off 17.0 / Capítulo 50


Eventos - 2542


David se quitó los guantes de vinilo y se quedó observando al infortunado que yacía en la mesa de autopsias, sin vida, con poco que decir ya. A veces, lo cadáveres cuentas muchas cosas, pero este no era el caso. Un tiro certero, a larga distancia, por un profesional, sin duda. Nada de rastros, ni huellas, ni ADN, sólo la bala extraída, que casi con total seguridad, tampoco a los técnicos le aportará algo que iluminara la investigación. Sería  improbable por lo visto hasta ahora, dar con el arma, para poder cotejarla. Empezaba a especular sobre un terreno que competía a sus compañeros de balística.

Antes de plasmarla por escrito, telefoneó a Mark para transmitirle la escasa información que tenía, cosa, por otro lado, que no sorprendería a su futuro marido.

– Esta bien David, muchas gracias – Dijo el inspector al colgar el teléfono.

Sentados uno frente al otro en sus respectivas mesas, Jones y Mark, cruzaban miradas y pocas palabras. Las primeras, cansadas y pesimistas, de las segundas se podría decir que sonaban desanimadas, acompañadas por débiles ademanes. De ambas se intuía cierta rendición.

En pocos casos se habían dado tantos acontecimientos, violentos, con múltiples víctimas, varios escenarios, y sin embargo ningún hilo del que tirar. Pocas pistas, un móvil difícil de demostrar, conjeturas, hechos intangibles que a los que aferrarse sería demasiado arriesgado, testigos inexistentes, en fin, los astros se habían alineado para que la investigación se viera en un callejón sin salida.

La experiencia le decía a Mark que, o con un golpe de suerte aquello daba un giro de ciento ochenta grados o en pocos días, lo poco que tenían acabaría metido en cajas marcadas con rotulador indeleble y apiladas en las estanterías de ‘casos por resolver’.

Nuestra pareja de inspectores se había visto envuelta en homicidios más corrientes, si pudiéramos denominar así, frívolamente, el quitarle la vida a alguien, consiguiendo con tesón y profesionalidad, sin rozar la desesperación y la impotencia, llegar hasta el final, pero claro está, siempre con unas pesquisas sólidas en las que apoyarse.

– ¡Es que el maldito sicario este no deja ni un cabo suelto! – Se quejó Jones.

– Me duele reconocerlo, pero el hijo de puta es bueno…-


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 49


Eventos - 2560


– Por nosotros y nuestra boda. –

– Por nosotros y nuestro futuro juntos, que esperemos que sea aún mejor que el presente. – Respondió David al brindis de su pareja. – Por cierto Mark, cambiando de tema, y aunque no solemos hablar de trabajo, déjame que te pregunte por los del FBI que han venido para el caso. Siento curiosidad. –

– Ah vale. Pues si, parecen un grupo muy competente e instruido en su campo. Llegaron ayer muy temprano, nos pidieron todo lo que teníamos del caso y un lugar donde poder instalarse, lo que nos ha resultado más complicado que lo primero. Ya sabes, después de la explosión han quedado muchas zonas dañadas que aún están por reformar y recuperar.–

– ¿Cuántos forman la unidad? –

– Vinieron cinco. Un analista informático y cuatro agentes de campo, de los cuales, uno, un tal Mike, está al mando. –

– Y qué, como lo llevan. –

– Pues no han parado ni un segundo desde que llegaron. El jefe, Mike, junto con otro agente se está pateando los lugares donde se han cometido los asesinatos, y los otros tres no han levantado la cabeza de los informes y los ordenadores, salvo para beber café e ir a mear. Por lo visto quieren tener trazado un perfil para mañana a primera hora, por si a nuestro implacable asesino le da por volver a las andadas. La idea es intentar anticiparnos a sus siguientes pasos, predecir su conducta. Es el principal objetivo de la unidad, y es lo que trataremos de hacer, ayudándonos mutuamente. –

– Entiendo. Supongo que ahora todo apoyo será bien recibido en comisaría. –

– No te creas. Algunos se sienten reacios a que el FBI meta sus narices por aquí, pero García lo ha dejado claro: la colaboración ha de ser máxima y estrecha, y la comunicación recíproca y fluida, y yo estoy completamente de acuerdo con él. –

– Seguro que es lo mejor y que pronto obtendréis recompensa por el trabajo que estáis haciendo. –

– Tu trabajo también está siendo de mucha ayuda David. –

– Gracias cariño. – Respondió éste con una medio sonrisa en el rostro.

En ese momento Anthony salió de la cocina con una gran fuente de lasaña al tiempo que le pidió a Justin, uno de sus camareros, que rellenara el tinto de las copas de sus comensales.

– Esto es todo un lujo. Que el mismísimo chef salga a servirnos la comida es un placer al alcance de muy pocos. –

– El placer es todo mío. – Contestó Anthony. – Espero que os guste. –

– Seguro que si, como siempre. Muchas gracias. ¡Por nuestro chef favorito! – Dijo Mark al tiempo que alzaba su copa recién colmada de aquel rojo y exquisito brebaje.


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 48


Eventos - 2280


Salieron del Ayuntamiento con todos los trámites arreglados: la fecha de la boda fijada, el lugar, los testigos… lo imprescindible para celebrar su unión en un acto modesto e íntimo.

Decidieron hacerlo así, de mutuo acuerdo, estaban convencidos de que era lo mejor y no tenían ninguna duda de que serían igual de felices después de formalizar su unión de lo que lo eran ahora.

Subieron hacia el SOHO por Brodway dando un paseo para hacer las compras que el día antes habían planificado. Tras varias tiendas y boutiques visitadas, los resultados fueron dispares. David se hizo con una magnífico traje y tres elegantes camisas, mientras que a Mark no le convenció nada de lo que se probó. No le importaba, ya que todavía tenía tiempo y no quería precipitarse. Quería encontrar las prendas adecuadas y optó por irse con las manos vacías, todo lo contrario que su amada pareja.

– Me parece estupendo – Dijo David cuando vio que Mark se mostraba reacio a comprar algo que no le satisfacía completamente. – Vendremos otro día, pero como tú no has gastado un pavo, te toca invitar al almuerzo, que tengo un hambre que me muero. –

– Eso está hecho. – Contestó Mark sonriente – con una condición, que reguemos la comida con un buen vino, me apetece. –

– No es para nada una mala condición. – Bromeó David.

Cogidos de la mano encaminaron sus pasos hacia Little Italy, no sin antes darse un largo y cariñoso beso…


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 47


Eventos - 2278


– Buenos días capitán, Jones me ha dicho que quería verme. Disculpe el retraso, pero el tráfico está hoy especialmente horrible. Para una vez que decido venir en mi coche. –

– Hola Mark. No te preocupes y siéntate. ¿Y tu compañera? ¡Jones! –Vocifero el oficial sin esperar a la respuesta del inspector. -¡Ven tú también! – Esta entró en el despacho cerrando la puerta tras de sí, sentándose al lado de su compañero y confiando en el beneplácito del energúmeno de su jefe para ello.

– Voy a ir al grano. – Comentó este. – Estoy recibiendo muchas y fuertes presiones de arriba. Lo del francotirador de ayer ha sido la gota que ha colmado el vaso, ya que el inspector Gerard ha dado con el motivo que une su homicidio con nuestro caso, por lo que pasa a ser automáticamente otro más de nuestro asesino en serie. A partir de ya, es vuestro. Le he dicho a Sam que nos mande todo lo que tiene, o lo poco que tiene mejor dicho, incluido el cadáver, para que David se ponga manos a la obra también. –


Eventos - 2263


– Perdone que le interrumpa Capitán, ¿pero cuál es la relación de la que nos habla y que hace que esto sea un suma y sigue? –

– Pues que se trata de otro empleado de International Security. –

– ¡ Joder! Exclamó Jones. Me pregunto cuando va a parar el hijo de puta que sea  que está haciendo todo esto. –


Eventos - 2279


– Probablemente cuando dejen de pagarle por ello, por lo que me temo que, o nos ponemos las pilas o seguramente este no sea el último. Tenemos claro que es un profesional, por lo que hay alguien que le está encargando el trabajo. Alguien que por el motivo que fuese le interesa silenciar a unos cuantos. Esa es nuestra misión, encontrar ese motivo. Cuando demos con esa conexión tendremos muchas posibilidades de parar esta locura. He hecho algunas llamadas y he solicitado algunos recursos para darle un empujón a la historia, y entre otras cosas, mañana mismo nos llega la Unidad de Análisis de Conducta del FBI. Espero que su trabajo sea de utilidad y arroje un poco de luz, que falta nos hace, y me deis pronto algo con lo que apaciguar los ánimos de los jefazos y de camino tranquilizar un poco a la ciudad, que a pesar de lo caótica e impersonal, no vive ajena a ciertos acontecimientos… –


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 46


Eventos - 2261


David salía del baño con una toalla liada en torno a la cintura y con otra algo más pequeña se secaba el pelo afanosamente. – ¿Qué te vas a poner hoy para ir a cenar? –

Mark tumbado en la cama leía plácidamente la última novela que David le había regalado. Con un casi imperceptible ‘no lo he pensado aún’ mostró su falta de interés por la ropa que llevaría más tarde. Ahora sus cinco sentidos estaban volcados sobre aquellas páginas.

David no se cercioró de ello e insistió. – Mañana, si te parece, cuando salgamos del Ayuntamiento podríamos ir de shopping. Me gustaría comprarme un par de camisas, y tú de camino podrías ir viendo algo para la boda, tu fondo de armario deja mucho que desear. En Zara tienen unos trajes muy coquetos que te pueden quedar bien, pasamos por el de la quinta y te pruebas alguno. –

Este segundo intento captó un poco más la atención de Mark, que cerró el libro coincidiendo con el final de un capítulo. – Me parece una buena idea – Dijo este con un tono que sonó poco entusiasta.

– Que si no te apetece lo dejamos para otro día. –

– No. Que va. En absoluto. Perdona si mi respuesta ha sonado un poco sosa, pero es que el protagonista de este libro me tiene absorto. El tío es un energúmeno con una mente maquiavélica capaz de perpetrar los más atroces crímenes sin cometer un solo fallo. Se nota que el autor ha sabido meterse bien dentro de la mente de un sociópata, o tal vez lo sea. – Bromeó. – Aunque me temo, y pienso muchas veces, que la realidad puede superar con creces a la ficción. – Dijo ya en un tono algo más serio.

– No hace falta que te disculpes, y me alegra de que te esté gustando. Me lo recomendó Robert, el chico de la pequeña librería que hay en Tribeca. ¿Entonces te parece bien qué cuándo arreglemos el papeleo nos dediquemos la mañana? –

– Me encanta esa librería –


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 45


Eventos - 2249


– ¡Mark! ¡Mark! –

– Si. Dime Jones. Disculpa estaba un poco absorto. –

– Llevo un rato llamándote a voces limpias. ¿Te ocurre algo? ¿Qué miras por la ventana? –

– Nada en particular. Pensaba en el caso. –

– Anda, coge el teléfono que lleva media hora sonando. –

– ¡Joder! Lo siento. –

Era el capitán. Este le dijo que tenían que ir al lugar donde esa mañana se había perpetrado un nuevo homicidio, fuera de su distrito. El jefe tenía un mal presentimiento y quería que nuestra pareja de inspectores recabara información in situ.

– El inspector que lleva el caso se llama Gerard, Sam Gerard. Dile que vas de mi parte y que te ponga al día con lo que tenga, que no será mucho, ya que el cadáver aún está calentito, y con lo que sea me llamas inmediatamente.-

– Entendido capitán. Me pongo a ello. Nos ponemos, quiero decir. –

– Bien. Hasta luego. –

– Jones coge las llaves del coche. Tú conduces. Tenemos trabajo. –


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 44


Busy road intersection in Manhattan, New York, at sunset


Miró por la ventana y le llamó la atención el poco tráfico que a esa hora había en la isla. No era habitual que las calles de Manhattan presentaran esa estampa.

Mientras, en ese mismo instante, Tony Scott salía de las oficinas de International Security. Eran las diez de la mañana, hora de su descanso, descanso que solía aprovechar para tomar el aire y un tentempié, recargar pilas y despejarse un poco.

– ¿Lo de siempre Tony? –

– Si Armando, gracias. ¿Cómo va todo? –

– Todo bien. Mi mujer anda un poco acatarrada, pero por lo demás como siempre. Un día a día rutinario y sin grandes sobresaltos. 

– ¿Y tus hijos? –

– Estupendamente. Lidia cumple mañana los nueve, por lo que aprovecharemos que es sábado y que el patrón me ha dado el día libre para ir a algún sitio especial para ella. –

– Me alegro. Felicítala de mi parte. 

– Se lo diré. Ah! Y a Kevin le están empezando a salir sus primeros dientes. –

– ¡No me digas! Estará un poco dolorido me imagino. –

– De momento no se queja demasiado. Aquí tienes tu desayuno. –

– Gracias. Quédate con el cambio. –

– Gracias a ti amigo. –

– Hasta luego. –

Tony agarró su bocadillo de carne y su café, largo, solo y cargado, como le gustaba, y como sólo Armando era capaz de ponérselo desde hacía más de siete años. 

Salió del local y dirigió sus pasos hacia el pequeño parque que había justo enfrente. Un placentero rayo de sol se colaba entre los rascacielos del downtown para caer justo en el lugar donde Tony solía sentarse a degustar su segunda comida del día. Entre sorbo y sorbo, y entre bocado y bocado, leía con avidez los últimos párrafos del penúltimo capítulo de una de las cinco novelas que en aquellos momentos tenía entre manos. Era una costumbre en él, heredada de su padre, la lectura. Le apasionaba tanto que no podía evitar empezar un libro sin terminar el que estaba leyendo.

Terminó de comer, miró su reloj y se levantó del cómodo banco en el que se hubiera quedado un rato más para terminar las últimas líneas que le quedaban, si no fuese porque era ya la hora de volver al trabajo.


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 43


eventos - 2216


– Cómo le ha ido por Europa a mi misterioso amigo. –

– Todo solucionado y todas las partes bastante satisfechas, aunque he tenido que ampliar mi campo de acción un poco. El trabajo lo requería. –

Aquel alto cargo de International Security, tenía curiosidad por saber, qué había ido a hacer para otra organización el sicario que ellos ahora tenían en nómina. Éste, lejos de caer en la indirecta pregunta fue directamente al grano.

– Cuál será el siguiente paso que daremos en lo concerniente al asunto que tenemos pendiente. –

– Veo, como es norma en usted, que no se anda con rodeos. –

– Así es. Mi tiempo es muy valioso, me imagino que igual que el suyo, y además, usted me paga para que sea lo más efectivo y preciso posible, por lo que veo inútil tratar temas que no conciernen a nuestros intereses compartidos. Por otro lado, creo que hasta ahora los resultados han sido satisfactorios, por lo que me gustaría concluir el trabajo en la misma línea. –

– No podría estar más de acuerdo mi querido amigo. –

El trajeado ejecutivo puso un maletín encima de la mesa que se interponía entre ambos, sacó de este un dosier y se lo entregó al mercenario, que lo recibió con semblante serio. 

– Ahí va toda la información concerniente de lo que hasta ahora sería su última tarea para con nosotros. Todo lo que necesita saber, más cómo se le hará la entrega de su finiquito. Una vez haya terminado, si todo se desarrolla como esperamos es posible que no necesitemos de sus servicios durante un largo período de tiempo. Sea como fuere, de todas formas, seremos nosotros los que nos pongamos en contacto con usted. Aún así, si una vez que haya analizado el expediente tiene alguna duda o alguna petición extra, no tiene más que ponerse en contacto conmigo por el canal que hasta este momento hemos estado utilizando. –

– Me parece bien. Si eso es todo, me voy. Estoy un poco cansado, aunque enseguida me pondré a ello. Sólo necesito unas horas de sueño y un buen café para reparar los efectos del vuelo y el jet lag. –

– Perfecto. Que descanse. Ya nos veremos. –

– Adiós. –

Se estrecharon la mano, y el profesional guardó en su mochila el material que el elegante ejecutivo le había facilitado, antes de salir del despacho y dirigirse a los ascensores del rascacielos neoyorquino. 


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 42

 


Sonó el despertador y a duras penas abrió los ojos. Había dormido poco y las legañas se hacían enemigas del amanecer. 

Por unos momentos pensó que todo había sido un sueño. La cena, el anillo, el si quiero, el hacer el amor como si no hubiese un mañana… Todo rozaba la perfección, y por otro lado pensaba que no era posible, y que en algún momento todo se truncaría. No malgastó mucho tiempo en aquellos pensamientos y decidió disfrutar del momento, que era muy hermoso.

Mark dormía plácidamente, apoyado sobre su lado izquierdo y mirando hacia el centro de la cama. Un hilillo de saliva le caía de la boca hacía la almohada cual estalactita de caverna calcárea. Aún así, tenía su encanto.

Pese al sonido de la alarma que dictaba la puesta en marcha de un día más, el inspector tenía la habilidad o el defecto, según se mire de no despertarse, era inmune a los despertadores, que gracia, se decía David, que esbozó una sonrisa al pensarlo, a la vez que lo besaba con cariño para después decirle en un susurro que iría poniendo la cafetera y que se metería en el baño para darse una ducha.

– Estupendo cariño, pero déjame cinco minutitos más –

David volvió a sonreír mirando de soslayo al que deseaba fuera el amor para el resto de su vida.

Antes de meterse en el baño, volvió a llamar a Mark y le dijo que el café estaba subiendo, y cuando salió, encontró a este sentado a la mesa de la cocina, periódico en mano, en calzoncillos, los ojos medio pegados, los pelos revueltos y con dos tazas de la aromática bebida recién servidas.


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– Buenos día David. Me tomo el cafecito contigo y me meto yo en la ducha. –

– Me parece genial. Es lo mejor que puedo y quiero hacer ahora: compartir estos minutos contigo, aquí, en nuestro pequeño reducto al que llamamos hogar. – Y es que cada momento que vivía junto a Mark, a David le parecía un regalo, único, mágico, un tiempo que querría encapsular en una botella para que no se escapara jamás. Tiempo encorsetado entre paréntesis convexos que expulsaban todo lo negativo de la vida hacia fuera. Era increíble y echando la vista atrás, no muy lejos en la línea temporal, recordaba lo mal que lo pasó después de la ruptura con Samuel. Creía con todas sus fuerzas que no lo superaría, fueron momento duros y en los que no se imaginaba, ni por asomo, lo que el destino le tenía deparado.


G. Sayah