‘Poeta en Nueva York 3.0’


Relato 106.0


Imagine


La reina Hacinom tomó la decisión de mandar sus tropas a las tierras del sur para contener las hordas enemigas. Eran tiempos difíciles para gobernar un reino que poco a poco se estaba desmoronando.

La muerte de su amado esposo, el rey, Isaac “El incansable”, no hizo más que acrecentar una crisis monárquica y territorial, territorios, por otro lado, complicados de defender, puesto que sus diferentes enemigos apostados en las fronteras del reino eran superiores en número y tecnología bélica.

Hacinom se metió en su armadura dispuesta a plantarse a lomos de su portentoso caballo en primera línea de batalla, junto a sus oficiales y soldados. Unidos defenderían lo que era de todos ellos, como proclamaba “El incansable”.

Tierras labradas y cuidadas por buena gente, trabajadora y honrada que merecía que una reina derramara su sangre en el fragor de una guerra, que como todas era injusta y cruel, cuyas consecuencias caerían a plomo sobre las vidas de los más débiles.

– Noelia, cariño. Despierta que estoy preparando café. Anda, que hace un día espléndido y tengo pensado un montón de cosas para hacer juntos. –

– Buenos días abuelo. Enseguida. Estaba teniendo un sueño bastante extraño.- Le respondió su nieta estirándose entre cojines y peluches.

– No sé como puedes dormir con tanta gente. – Bromeó aquel. Noelia esbozando una somnolienta sonrisa le preguntó que planes tenía en la cabeza.

– De momento desayunaremos en casa, si quieres te preparo tortitas. Después nos dedicaremos a nosotros, y a pasear…


G. Sayah


 

Microrrelatoser 40.0


Manifestación chilena de estudiantes


Nos enviaban de una patada a las duras calles. Los sindicatos está claro que no quisieron hacer su trabajo, defender nuestros intereses, con la mayoría de dirigentes untados. La empresa si que supo hacerlo bien. Con una reforma laboral harto beneficiosa para con sus dueños, aplicándola duramente y sin el más mínimo sentimiento de culpabilidad, una culpabilidad manifiesta y derivada de una nefasta e ineficaz gestión que condujo a una evitable suspensión de pagos, eso sí, previamente se habían beneficiado de cuantiosas ayudas públicas. Por cierto, los amigos de los que aprobaron la reforma laboral y concedieron las ayudas, ahora están sentados en el consejo de administración. Que ironía…


G. Sayah


 

‘Poeta en Nueva York 2.0’


Relato 23.0


'Poeta en Nueva York 2.0'


Sentado en el banco de su parque, si, en el banco de siempre, en su parque de toda la vida. A sus ochenta y cuatro años y tanto tiempo pasado en aquel lugar, agradable, cálido en invierno y fresco en verano, se había ganado el derecho de tal denominación.

Pensativo, Andrés veía la vida pasar, día tras día, sumido en una insondable tristeza y permanente melancolía. No podía evitarlo, era una punzada constante que sentía en lo más profundo de su alma, ejemplo claro y vivo de que mente y corazón iban por separado, objetos antagónicos y contrarios a seguir el mismo camino.

Ya eran cuatro años los que hacían que el amor de su vida se fue, demasiados. Una terrible enfermedad…

Se la arrancó de sus brazos cual tempestad quiebra y arrastra la rama de un árbol, sin mirar atrás, sin percibir el daño causado, la naturaleza en estado puro, la vida, el destino…

Éste quiso que fuera él quien estuviera en soledad el ocaso de una etapa de su vida, vida que junto a ella había sido apasionada y emocionante, con un feliz pasado, un presente intenso y un futuro que siempre albergaba amor.

Cómplice de un fatum que no llegaba, desde que se fue, le falta algo, algo no, todo, le faltaba todo. Vacío, parecía como si sus humores hubieran desaparecido, se sentía sin vida, sonámbulo, ajeno a una imagen real de lo que le rodeaba, así se sentía Andrés…


G. Sayah


 

¿Poeta en Nueva York?


Relato 14.0


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Era incapaz de imaginar que un lugar como aquel existiera. Igual de incapaz se sentía a la hora de orientarse en aquel lugar desconocido.

A Nacho le resultaba casi imposible moverse por ese río de gente que corría por esos enormes acerados inundados de mobiliario urbano, bancos, farolas, papeleras, árboles… Todo rodeado de carteles, rótulos, anuncios, neones, paradas de metro… Era para volverse loco. 

Tenía que haber dado el paso hace muchos años, pero el miedo al fracaso se lo impidió. Tanto tiempo viviendo una vida que no era la suya, que no era la vida que quería vivir.

Soñaba con otros lugares, conocer otro tipo de gente, enfrentarse a otros retos. Estaba seguro que algún día lo haría a pesar de los temores que albergaba y lo atenazaban. Ahora sí. Ya había llegado el momento. Estaba allí… en la gran ciudad, la gran urbe.

– Dónde vas a estar tú mejor que aquí. – Le decían sus padres. Él no sabía que responder pensando en no herir sus sentimientos, y por otro lado pensaba que en cualquier lugar mejor que en este pueblecito tan inhóspito y alejado de todo.

Tendría que empezar de cero, dejar atrás todo su pasado e iniciar un nuevo camino, estaba dispuesto, aunque no sabía si preparado para ello.

Dicho pasado lo asfixiaba y nada más pisar el asfalto sobre el que se levantaban enormes edificios, algunos de ellos tan altos que su vista no alcanzaba su cumbre, desapareció esa sensación. – Que paradoja, – se decía, más contaminación pero mejor respiración.

Era el primer paso hacia una vida nueva e ilusionante, un mundo lleno de posibilidades, o al menos, eso esperaba, lo necesitaba, seguro que lo conseguiría.

Este era el lugar ideal para que Ignacito, como lo llamaba todo el mundo en el pueblo, saliera del armario y buscara nuevas oportunidades…


G. Sayah


 

Microrrelatoser 42.0


Cancerbero


– No seas impaciente, el amo enseguida estará contigo. –

– Esta bien, aunque mientras me gustaría ir al baño. –

– Aquí, en este lugar, no tenemos ese tipo de cosas mundanas. Vete acostumbrando. Además, una vez traspases esta puerta, todo cambiará y dejarás de sentir y necesitar lo que hasta ahora hayas sentido o necesitado.

No sabría precisar cual de las tres cabezas se dirigió a él, pues aquel monstruo se encontraba de espaldas. Lo que si notó fue una brusquedad en las palabras y una frialdad en el trato que contrastaban con el calor que hacía.


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Epílogo


Viajar I


Pasaron los días, y a la falta de pruebas fehacientes se unió que el implacable homicida, había dejado de actuar, o al menos eso parecía.

Mark y Jones empezaron a trabajar en otros casos, y todo lo que rodeaba al de International Security se fue enfriando, quedando en un segundo plano.

Los esfuerzos realizados tanto por parte de los inspectores de la 47, como por el FBI, que en el último momento se había unido a la investigación, fueron infructuosos, e incluso podría decirse inútiles. 

Nuestro forense y su prometido, hicieron realidad su sueño. Tuvieron su ceremonia matrimonial, sencilla, romántica, discreta, inigualable. Un feliz momento que deseaban que fuera la continuación de una serie de experiencias compartidas, una ventana temporal en una vida de la que querían extraer lo mejor.

El frío y calculador mercenario decidió tomarse un descanso, necesitaba pensar sobre su pasado, presente y futuro. Inmerso en una vorágine de sentimientos enfrentados, decidió poner tierra de por medio. Pasaría unos días en Madrid donde intentaría aclarar las ideas…


G. Sayah


 

Microrrelatoser 37.0


Rey medieval III


Salieron juntos cogidos de la mano y se toparon con las huestes enemigas. Príncipe y princesa, habían huido por los pasadizos secretos de la fortificación que acababa de ser sitiada por el ejército del rey Ricardo ‘El Cruel’.

El cercó era total, por lo que sus esfuerzos fueron vanos. Al mismo tiempo, aquel despiadado que se hacía llamar monarca, seguro que estaba pasando a cuchillo el cuello de sus queridos padres, reyes de unas tierras ahora perdidas, a favor del más infame y vil tirano, soberano del mal y tan impío que rozaba lo demoniaco…


G. Sayah