Spin-off 17.0 / Capítulo 38


Francotirador


Apostado en un lugar elevado y a unos cuatrocientos metros de su futurible objetivo, se encontraba Paul. Completamente mimetizado con el entorno, ropa de camuflaje, algunos víveres y su herramienta imprescindible para ese tipo de trabajo: rifle con mira telescópica, silenciador y anemómetro.

Ya pasaban más de veinte horas de plantón y vigilancia en aquel escarpado lugar, sin moverse, haciendo sus necesidades en un bote, recibiendo el calor del día y el frío de la noche. Se acercaba el momento pensando en que todo aquello venía con el encargo del cliente y el precio que le exigía a este como francotirador-mercenario.

Esta vez se trataba de algo más complicado. Un trabajo que le imponía la elaboración de un plan meticuloso, sobre todo a la hora de salir del lugar, la ruta de escape, lo que en este caso para él era más importante incluso que el blanco humano, si no quería perder el pellejo. Una vez pertrechado el magnicidio, cogería un Jeep que a poca distancia tenía escondido, también perfectamente mimetizado, y que le permitiría abandonar el lugar con suficientes garantías.

Todo bien planificado y bajo control, a la espera de que los mandatarios árabe y judío, llegaran al lugar donde, según la información que tenía por parte de su pagador, iban a encontrarse para mantener una reunión ultra secreta y de alta trascendencia mundial. Un modesto chalet, eso sí, con excepcionales medidas de seguridad y presencia de números agentes secretos de ambas delegaciones, ubicado en la parte baja de un pequeño valle al que sólo se podía acceder por un camino de tierra, que dejaba atrás y a más de una hora de ruta la carretera que unía Jerusalén con Tel Avid.


G. Sayah


 

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Poema 1.0


eventos - 2104


‘Se fue con el viento’


Fumando en pipa

miraba las nubes viajar.

Llegó el día

que vio su amor terminar.

 

Minado tenía

aquel, su corazón,

vacío y frío, no fingía,

cuando ese amor partió.

 

Quebrada quedó su alma,

vacía y fría.

Desolada amanecía, su cama.

Testigo el tiempo lo permitía.


G. Sayah


 

Relato 85.0


Francotirador


Apostado en un lugar elevado y a unos cuatrocientos metros de su futurible objetivo, se encontraba Paul. Completamente mimetizado con el entorno, ropa de camuflaje, algunos víveres y su herramienta imprescindible para ese tipo de trabajo: rifle con mira telescópica, silenciador y anemómetro.

Ya pasaban más de veinte horas de plantón y vigilancia en aquel escarpado lugar, sin moverse, haciendo sus necesidades en un bote, recibiendo el calor del día y el frío de la noche. Se acercaba el momento pensando en que todo aquello venía con el encargo del cliente y el precio que le exigía a este como francotirador-mercenario.

Esta vez se trataba de algo más complicado. Un trabajo que le imponía la elaboración de un plan meticuloso, sobre todo a la hora de salir del lugar, la ruta de escape, lo que en este caso para él era más importante incluso que el blanco humano, si no quería perder el pellejo. Una vez pertrechado el magnicidio, cogería un Jeep que a poca distancia tenía escondido, también perfectamente mimetizado, y que le permitiría abandonar el lugar con suficientes garantías.

Todo bien planificado y bajo control, a la espera de que los mandatarios árabe y judío, llegaran al lugar donde, según la información que tenía por parte de su pagador, iban a encontrarse para mantener una reunión ultra secreta y de alta trascendencia mundial. Un modesto chalet, eso sí, con excepcionales medidas de seguridad y presencia de números agentes secretos de ambas delegaciones, ubicado en la parte baja de un pequeño valle al que sólo se podía acceder por un camino de tierra, que dejaba atrás y a más de una hora de ruta la carretera que unía Jerusalén con Tel Avid.


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 37


Mark alzó su copa e instó a David a que brindaran. Un pequeño brindis con un buen tinto californiano. – Por nosotros, tú y yo, nos lo merecemos.–


Eventos - 2285


Eran las nueve de la noche, hablaron de cómo les había ido el día en sus respectivos trabajos, proponiéndose el no hacerlo una vez llegaran los platos que habían pedido para cenar. Cenarían al margen de sus dimes y diretes profesionales, solo la comida, el vino y ellos, junto con el cariño y el amor que se profesaban el uno al otro.

– Mi pasta trufada estaba exquisita. – Comentó David, rompiendo el breve silencio que se había instaurado. – ¿Y tus canelones? –

– ¡Magníficos! Si no hubieses pedido postre, habría repetido. – 

Compartieron un trozo de tarta mascarpone y acabaron el vino plácidamente, para culminar una velada que a David le pareció insuperable. 

Se equivocaba. Mark casi le provoca metafóricamente un infarto cuando le entrega un pequeño estuche negro aterciopelado.

– ¿Y esto? – Preguntó David con un gesto contrariado en su rostro.

– Pues no lo sé. Averígualo tú mismo. –

A David le temblaron las manos cuando levantó la tapa de la diminuta caja. La puso a la altura de sus ojos para contemplar de cerca lo que había en su interior y vio el anillo que contenía. Se le erizaron todos los bellos del cuerpo y una sensación de escalofrío le recorrió la espalda de abajo a arriba. De oro blanco, liso, sencillo pero hermoso, a David se le saltaron las lágrimas cuando Mark le preguntó que si quería casarse con él…

No se lo podía creer, no se lo esperaba, ni muchísimo menos…


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 36


Jones ya tenía el visto bueno del capitán para patear las calles. Tras unos días de recuperación haciendo trabajo de oficina, su movilidad articular era casi completa, aunque seguiría otros tantos rehabilitando y tonificando su musculatura.

Mark propuso vigilar la empresa de Forrester, núcleo de la investigación y nido de hasta ahora las sospechas de todo lo acontecido. A su compañera le pareció una buena idea, así que cámara de fotos en mano y con lo que pudieron rescatar de la explosión en cuanto al papeleo se refería, se dispusieron a hacer unas horas de plantón frente a las oficinas de la International Security.


New York


Desde el interior del coche Mark fotografiaba a casi todo el personal que entraba y salía del edificio, mientras Jones repasaba el exiguo expediente. Tenían la esperanza de que cuando visionaran las imágenes detenidamente y mostrándoselas a las personas adecuadas, pudieran ponerle rostro a algunos de los implicados en el caso.

Después de más de siete horas y muchos cafés, la vejiga del inspector no bromeaba, por lo que dejó a su compañera unos instantes para evacuar la agüita amarilla y comprar más café. Entró en el Deli más cercano y apenas si tardó cinco minutos. 

– Si te parece, acabamos con estos y nos retiramos por hoy.- Dijo Mark.

– Me parece bien.

Volvieron a la 47 a descargar las fotos y continuarían al día siguiente. Merecían un descanso.

Mark descolgó el teléfono y marcó la extensión del forense. – Hola David, acabo de llegar. Si, estoy en mi mesa ordenando un poco todo esto para mañana, ¿y tú?… Estupendo, nos vemos en veinte minutos. –

Terminó de darle los últimos puntos de sutura al cadáver con el que estaba trabajando, se quitó la bata, los guantes y la mascarilla, se lavó las manos y dio un largo y sonoro suspiro. Había sido una dura jornada y le apetecía tomarse una copa con Mark en algún lugar tranquilo y agradable.


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 35


Visto lo visto, Mark había llegado a una conclusión, y es que los acontecimientos que hasta ahora se habían dado le hacían reflexionar sobre cuál sería su futuro. Qué le tendría deparado el destino.

Debido a su trabajo, se veía inmerso en situaciones en las que su vida corría serio peligro, y conforme pasaban los años, era una pensamiento que se hacía fuerte en su mente. Los días pasaban y sentía una intranquilidad cada vez más intensa. El saber que el tiempo pasaba sin la posibilidad de retorno, y que cada momento pretérito no volvería, le llevó a dicha conclusión vital. A partir de ya, viviría dichos momentos de manera más intensa, saboreando los muchos placeres que la vida le podía ofrecer, y aprovechando las situaciones que entre paréntesis se colaban en medio de su labor profesional.


Pulp Fiction


Tumbado boca arriba, en la cama, junto a David, llevaba ya un par de horas despierto y divagando mientras el reloj de la mesita de noche marca las cinco y media de la mañana. Antes de levantarse le dio un cariñoso beso a este, entregado en los brazos de Hipnos, se calzó las zapatillas de andar por casa y en calzoncillos puso la cafetera antes de meterse en la ducha. Cuando salió del baño, el café había subido, el reloj marcaba las seis menos cuarto y David se había despertado.


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 34


El Capitán García convocó a los medios para dar una rueda de prensa. Multitud de medios nacionales e internacionales cubrían la noticia y los últimos acontecimientos acaecidos. Todo el mundo, periodistas, policías, políticos, ciudadanos de a pie, se estaban acostumbrando desgraciadamente a que hechos como el presumible atentado ocurrido días atrás, asolaran la ciudad.

García llamó la atención de los presentes con unos pequeños golpes sobre el micrófono que presidía el atril para aquellos eventos, y que se resistía a funcionar, así que decidió prescindir de este y con voz firme y seguro de si mismo empezó dando los buenos días.


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– Os he convocado hoy, ya que sin preámbulos y yendo al grano, quiero confirmar que el acto cometido en la comisaría 47, no se trata de un atentado terrorista. Y digo esto, porque aunque no deja de ser un crimen atroz, entiendo que el hecho de que así sea, puede infundir en nuestra ciudadanía una menor intranquilidad. Se trata de un acto aislado, lejos de calificarse como terrorismo yihadista y que está directamente relacionado con un caso que tenemos abierto y plena investigación. Investigación que a pesar de ser incipiente y primaria hasta hoy, no deja lugar a dudas de lo que os comunico. No os puedo dar muchos detalles pero aún así, si os parece bien, intentaré contestar de manera plausible cualquier pregunta que me hagáis.-


G. Sayah