Microrrelatoser 30.0

Naturbyn

Bucear en el lago que había al lado de la casa. Ese era el propósito por el cual toda la familia había hecho el curso de buceo recreativo un par de meses antes. Sin embargo, los planes no salieron.

En aquel lugar idílico y apacible querían pasar unos días de vacaciones, disfrutando de la naturaleza que el paraje les ofrecía. Nada mas lejos de la realidad. Se vieron todos sentados en la comisaría del cercano pueblo de Ortceps, frente al detective Luap y en estado de shock, describiendo lo que encontraron al llegar… tres cadáveres, tres, apuñalados con saña, en su idílico refugio de verano…

G. Sayah

Microrrelatoser 31.0

Cámara acorazada noruega

Pestañeó dos veces para decir que sí, código del escaneo obligatorio para poder entrar. El interior de un búnker, con paredes de más de dos metros de grosor a base de hormigón armado y con una única puerta, acorazada e inexpugnable. Ironías de la vida, que fuera aquel aparato minúsculo, extensión de un sistema de inteligencia artificial que no auguraba nada bueno para con la humanidad, el que le permitiera acceder a un lugar repleto de secretos, misteriosos y delicados. Una humanidad que dependía de algunos de ellos, y era ella una de las pocas personas que conocía de su existencia.

G. Sayah

‘La Arcadia del asesino 2.0’

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Era Minna, su compañera. Tras darle los buenos días, le dijo que el jefe la había llamado para que se dirigieran los dos al lugar donde se había cometido el último asesinato.

Ya se había filtrado a los medios que un asesino en serie andaba suelto por las idílicas y hasta hace poco pacíficas calles de Fjälbacka.

Erik terminó de tomarse el café y se quitó su confortable e inseparable pijama, para ponerse su habitual indumentaria de trabajo: traje negro, zapatos negros, camisa blanca y corbata también negra. Semiautomática Parabellum y esposas en el cinturón, su imprescindible iPhone, llaves de su Volkswagen y listo para afrontar su ineludible cita.

Encendió un cigarrillo con la intención de fumárselo antes de montarse en el vehículo, a la vez que pensaba que coño estaba pasando en hasta ahora su tranquilo pueblo. En comisaría estaban desbordados, y al forense, se le acumulaban los cadáveres en la morgue, y ya no por la cantidad, si no por lo complicado de sus autopsias.

Cuando llegó al lugar del crimen, la inspectora Minna lo esperaba con un par de cafés en las manos, cosa que agradeció enormemente a pesar de haber tomado ya uno en casa.

– Buenos días Erik. –

– Hola Minna, que tenemos. –

Su compañera, entre sorbo y sorbo de aquel sabroso y negro brebaje lo puso en antecedentes de camino a la habitación de la casa en la que se encontraba la víctima, anticipándole que la escena era brutal.

El escenario ofrecía una imagen dantesca. El occiso individuo, un hombre de mediana edad, estaba colocado en posición fetal, desnudo, con los pies y las manos atados juntos con una especie de alambre espinado, orejas y nariz cortadas, ojos abiertos de par en par gracias al pegamento que aquel cruel y sangriento torturador le había aplicado en las órbitas, como si este no quisiera que su presa se perdiera ni un instante de lo que le estaba ocurriendo hasta el último momento, que llegaba con un tiro a bocajarro entre ceja y ceja.

Nada o casi nada que no hubieran padecido las víctimas anteriores. Un patrón de conducta idéntico, un sello que marcaba una violencia extrema, una forma de proceder que hacía que todos los presentes se preguntasen cómo alguien podría hacer algo así, por qué motivo. Qué podría tener una persona en lo más profundo de su mente para actuar con tanta furia y ensañamiento…

G. Sayah

‘No uno cualquiera 4.0’

Keanu Reeves

No pudo evitar que se le erizara el vello de su piel cuando percibió que el pomo de la puerta de su confortable morada se giraba lenta y silenciosamente…

Raudo, Carlos saltó a correr una cadena de seguridad que aquella tenía, al igual que hizo con un pestillo de una ventana próxima.

Quién quiera que fuese, no traería buenas intenciones, pensó Carlos con el pulso ya por las nubes.

Seguidamente, se le ocurrió hablar en voz alta simulando estar acompañado, al mismo tiempo que cargaba una repetidora que utilizaba esporádicamente para la caza de ciervos, afición heredada de su padre.

Tras un par de intentos, el supuesto individuo se retiró, Carlos consiguió oír como se alejaban unos pasos rápidos y largos, por lo que respiró más tranquilo, aguardando un buen rato para echar un vistazo fuera con el arma repleta de cartuchos, por supuesto, a la vez que su corazón paulatinamente volvía a latir con normalidad.

Carlos desconocía que aquella no sería la última vez que recibiría la visita de aquel intruso. Había sido una toma de contacto que formaba parte del procedimiento que este seguía cuando le encargaban neutralizar un objetivo.

G. Sayah

Spin-off 17.0 / Capítulo 26

Matrix I

Elliot, el informático que con sus pesquisas hizo que el caso diera un paso de gigante, después de varias horas trasteando por la internet profunda, consiguió desenmascarar al pagador de García.

Con ello, fueron a poner al día al Capitán. Este los instó a que no perdieran tiempo en dirigirse a la empresa de Forrester, mientras él tramitaba la orden de registro, convencido de que el juez accedería esta vez, y es que si hasta el momento no tenían nada sólido, salvo el visionado por parte de Mark de ese misterioso mensaje escrito en el post-it en el que se presumía una posible cita, este indicio si lo era. Aún así, dicha cita quedó definitivamente frustrada por la actuación del sicario, cortando una vía de la investigación en la que confiaban descubrir algo, y con el dispositivo de seguimiento y vigilancia preparado.

Llegaron sin previo aviso, como no podía ser de otra forma, orden en mano, lo que para los mandatarios del holding empresarial no resultaba nada agradable. Los empleados cruzaban miradas de incredulidad y estupor preguntándose qué ocurría.

Una pareja de abogados no tardó en presentarse para vigilar los pasos de la autoridad, mientras que inspectores y agentes se incautaban de gran cantidad de archivos informáticos almacenados en discos duros y portátiles, al igual que diferente material impreso, que gracias a la celeridad y sorpresa de la visita no tuvieron oportunidad de esconder o destruir en el caso que para ellos hubiera sido necesario.

Jones muy observadora, no veía en los rostros y gestos del personal que estaba presente, ningún signo que hiciera sospechar el hecho de haber cometido algún delito, lo que le llevaba a pensar, que sería Forrester el único que en un momento dado pudiera estar implicado en lo que fuera, lo cual también sería harto complicado e inexplicable.

Requisado el material que creyeron oportuno y hasta donde la orden lo permitía, volvieron a la 47 para ponerse manos a la obra. – ¿Lo siguiente sería una detención? – Se preguntaba Mark. Es lo que esperaba ansiosamente.

G. Sayah

Spin-off 17.0 / Capítulo 27

Running

Un domingo espléndido que el inspector y el forense aprovecharían desde muy temprano, aunque David estaba algo molesto por el hecho de que Mark tendría que acudir al trabajo esa tarde. Su sentido de la responsabilidad y la insistencia de su jefe lo obligaba a no descansar ni un solo día. A pesar de ello, aquel se mostró comprensivo, ya que mañana podría darse la situación inversa.

Decidieron salir a hacer running antes de desayunar. Cualquier momento que pasaban juntos, lejos de la vorágine del trabajo, era como un pequeño trozo de una luna de miel, relación pasional cual adolescentes inmersos en un constante idilio recíproco, un compartir la vida como si no hubiese un mañana. A ambos todo esto, le parecía sacado del mejor de los sueños, un sueño dulce del que no querían despertar jamás.

Una vez se dieron una ducha, salieron en busca de un buen café y unos huevos revueltos que compartir. Se lo merecían después de haber hecho unos diez kilómetros a través de los senderos de Central Park. Degustaron el desayuno plácidamente y con tranquilidad. David leía el periódico y Mark trasteaba el navegador de su iPhone, a ver si encontraba alguna información referente a los obligados protagonistas de la investigación que tenía entre manos.

Este, le propuso a David dar un paseo por Highline antes del almuerzo, lo que al forense le pareció genial. – Con una condición, – le expuso David – que de vuelta me acompañes a hacer unas compras por Brodway. Quiero comprarme ropa y de paso así me das tu opinión, y quién sabe, lo mismo te regalo algo. – Mark asintió con una sonrisa de complicidad y emoción.

Una vez almorzaron en un coqueto restaurante del Soho, se despidieron con una largo y cálido beso. Mark pasearía hasta comisaría y volvería por la noche en metro, y David cogió este para refugiarse en el apartamento, con la idea de leer un rato y ver una peli mientras esperaba a que, seguramente, fuera el amor de su vida, llegara del trabajo.

G. Sayah

Spin-off 17.0 / Capítulo 28

Explosión

La tarde del domingo y la mañana del lunes nuestros concienzudos inspectores se afanaron en estudiar y escudriñar todo lo requisado en la empresa de Forrester, con la imprescindible ayuda de los técnicos informáticos.

Decidieron hacer un receso, y mientras Jones mordisqueaba unas onzas de chocolate negro que guardaba en uno de los cajones de su mesa para esos casos, Mark se levantó y se sirvió un café.

– Creo que con el material que tenemos, podemos decir que no vamos mal encaminados.– Comentó él, al tiempo que disimulaba una mueca de asco al sorber el contenido de su taza y que algunos se atrevían a denominarlo café.

Jones abrió los ojos con dificultad, le zumbaban los oídos, intentó localizar desde su posición y con la vista un poco nublada a su compañero y al resto de agentes. Le costaba trabajo moverse, tumbada bocabajo estaba cubierta de cascotes y restos de mobiliario de oficina.

– ¡Jones, estás bien! – Le gritó Mark.

Creyó decirle que sí, pero no estaba muy segura de si habría articulado bien sus primeras palabras después de lo que suponía había sido la explosión de una bomba.

G. Sayah

‘La Arcadia del asesino 1.0’

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El invierno era duro en Fjällbacka. Erik, oriundo de esta ciudad costera, acababa de levantarse, y se tomaba un café bien caliente mientras ojeaba el periódico, sentado en su confortable sillón de lectura frente a la chimenea, que empezaba a crujir y a desprender ese característico olor a madera quemada.

Estaba dispuesto a disfrutar de su primer día libre después de semanas sin parar de trabajar, y es que últimamente y de manera anormal, el número de homicidios que habían acaecido aumentaron terriblemente, máxime si se tenía en cuenta que la población apenas si superaba los mil habitantes. Con los datos en la mano, la proporción era elevadísima.

Como inspector de policía le preocupaba enormemente, aunque albergaba la esperanza de que el asesino en serie que estaba actuando en tan breves intervalos de tiempo cometiera algún error que propiciara su captura, ya que los habitantes de este acogedor lugar de veraneo sueco comenzaban a sentirse un tanto atemorizados.

– Esto parece Cabot Cove, y yo, Jessica Fletcher,-  se decía mientras ojeaba la portada del diario, en el que aparecía la noticia del enésimo asesinato ocurrido, al tiempo que su teléfono comenzó a sonar…

G. Sayah

‘No uno cualquiera 3.0’

Negra y criminal III

…Tendrían de un hilo del que tirar para con su enésimo caso de homicidio, o al menos eso creía Mike.

J.M., su compañera de fatigas, se estrujaba el cerebro pensando en cómo narices había acabado aquel pobre desgraciado entre los cubos de basura con un disparo ejecutor.

Era evidente por la escasa sangre presente en el escenario, que el asesinato fue cometido en otro lugar, a lo que había que añadir lo indiscreto e inseguro que era este para el sicario, por el trasiego de gente que pasaría por allí a la hora de la muerte, que el forense estimaba sobre las seis de la tarde.

La pareja de detectives decidió volver a la calle 41, para repasar in situ los pocos datos de que disponían y por si habían pasado algo por alto.

Los técnicos estaban recogiendo las últimas muestras y disparaban las últimas fotografías antes de desprecintar el lugar. – Jeanne Marie, ¿qué te parece que puede ser esto? – preguntó Mike.

J.M. se acercó a su compañero con curiosidad, ya que cuando éste se dirigía a ella por su nombre completo, vocalizándolo con un ligero acento francés, el tono albergaba cierto grado de seriedad y preocupación.

G. Sayah

‘Marvel/DC’

Infinity war

Se aproxima la última entrega del mundo Marvel, una oportunidad para disfrutar un buen rato de las aventuras de unos personajes que con sus hazañas épicas y fantásticas nos hacen evadirnos de una realidad que muchas veces nos hastía y nos cansa. Pues eso, sus protagonistas cuanto menos nos entretienen un rato, sumergiéndonos en un mundo irreal pero agradecido.

Y el título de la entrada no es un proposición para elegir, pues creo que de las dos creaciones se pueden exprimir buenos momentos. Y hablando de momentos, no quiero dejar pasar la oportunidad para recordar uno de mis superhéroes favoritos…

Superman

Actor y personaje, personaje y actor… que bueno!!!

G. Sayah