Spin-off 17.0 / Capítulo 40


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El café, impresionante. En pocos lugares como aquel, un acogedor rincón de una pequeña plaza romana, podía disfrutar de su bebida favorita. En taza, sabor intenso, aroma embriagador y con una textura inigualable, cada sorbo que tomaba le hacía viajar por los orígenes de los mejores granos recolectados a lo largo y ancho del mundo.

Esbozaba una sonrisa leyendo los titulares de la prensa internacional. Esta se hacía eco del atentado sufrido por el primer ministro israelí en suelo judío, dando al traste con su vida. Vida por otro lado, según el artículo, llena de luces y sombras tanto en lo político como en lo personal. El autor aprovechaba el deceso del ya ex dirigente del gobierno de Israel para hacer un resumen de lo que había sido su longeva trayectoria. Paul no podía estar más de acuerdo.

Un único y certero tiro en la cabeza, perpetrado por un profesional, al que se le estrechaba el cerco. Un individuo que tenían identificado y que detendrían antes de que abandonase el país. Estas eran las palabras entrecomilladas que aparecían escritas y que por lo visto habían salido por boca del jefe del MOSSAD en una rueda de prensa ofrecida horas después del magnicidio.

Paul no podía más que seguir con la sonrisa reflejada en su rostro ante tal mentira, y sentir compasión por el desgraciado que la policía del país judío seguro que presentarían en pocas horas como asesino de su líder político. Cualquier ciudadano palestino que pasara por allí haría de cabeza de turco, y lo utilizarían con el único fin de aparentar un estado de seguridad y eficacia que en realidad dejaba mucho que desear. Bien lo sabía él.

– Que no había abandonado el país – Se decía irónicamente mientras tomaba el último y delicioso sorbo de su magnífico ristretto.


G. Sayah


 

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Spin-off 17.0 / Capítulo 39


Downtown IV


Mientras esperaba pacientemente, pensaba en el siguiente paso que tenía que dar en el asunto de Nueva York. Trabajo que llevaba de forma paralela a este y sin demasiado esfuerzo.

Después de la colocación del artefacto explosivo en la comisaría, quería cerciorarse de que las posibles pruebas que lo vinculasen, tanto a él como a su cliente, hubiesen quedado destruidas de manera permanente. 

La policía solo rastrearía el origen del explosivo, lo que crearía algo de confusión, pues se trataba de un explosivo fabricado en Rusia y adquirido en Corea del Norte, lo que traería de cabeza al personal científico de la 47.


G. Sayah