Spin-off 17.0 / Capítulo 33


fullsizeoutput_8


El sábado de esa semana, la del atentado, David no tuvo que ir a trabajar, por lo que decidió bajar temprano a hacer unas compras. Haría tiempo mientras Mark ataba algunos cabos en comisaría. Habían quedado en el Soho para almorzar y pasar juntos un buen rato, intentando así abstraerse un poco de la sórdida realidad que debido a los últimos acontecimientos los rodeaban.

En el Flower District se hizo con algunas plantas para redecorar el apartamento, y así, darle un poco de luz y un pequeño cambio de estilo. Aquel, se estaba convirtiendo en un íntimo reducto, donde los ratos que pasaba con Mark, no distaban mucho de lo que en su imaginación era la plena felicidad.

Mientras paseaba, no se quitaba de la cabeza que todas aquellas sensaciones y sentimientos podían haberse invertido días atrás por lo ocurrido en la 47. Haber perdido lo que tenía con Mark, y ese temor se convertía en angustia de manera irremediable con sólo pensarlo.

Miró su reloj y vio que pasaban las doce y media, por lo que dirigió sus pasos a Grand Street, donde había quedado con su inspector en un italiano, donde tomarían unos vinos y compartirían una buena pizza artesana. Le constaba que aquel era de los mejores hornos de leña que había en Manhattan.

Mark llegó puntual a la cita, pero con el rostro serio y gestos de cansancio, lo que no pasó inadvertido para David, y tampoco evitó que a aquel que se le iluminaran los ojos y un soplo de aire fresco le llenara los pulmones al abrazar a este.


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 32


Detectives VII


Tres días fueron los que Jones permaneció en el hospital, pero el alta hospitalaria no coincidía con la recomendación del doctor, que le instó a que guardara reposo una semana, debido a la contusión del hombro izquierdo.

Las ganas de trabajar, y dar con el hijo de puta que perpetró el atentado en la 47 pudieron más que el dolor punzante y perenne que acudía cuando pasaban los efectos de calmantes y analgésicos.

El Capitán García le dio la bienvenida a la vez que le preguntaba por su estado físico. – Está bien inspectora. Se reincorpora con la condición de que mientras ese hombro no esté al cien por cien no puede salir de la oficina, nada de trabajo de campo y ayude al Mark en todo lo que pueda desde aquí. –

Lo poco que había quedado después de la explosión fue trasladado a la última planta del edificio, junto con el personal que hasta ese momento se había ido incorporando casi directamente desde el hospital. La mitad de dicha planta albergaba el cuartel general de los informáticos y la otra mitad estaba prácticamente vacía, por lo que vino como anillo al dedo mientras reacondicionaban la afectada.

Jones y Mark, sentados uno frente al otro, se hicieron una composición de lugar con respecto a lo que tenían, cruzaron hipótesis y repasaron pruebas y circunstancias. Con lo que habían averiguado hasta ese instante decidirían dar el primer paso que, por supuesto estaría marcado a fuego por los últimos acontecimientos.

Mark le dijo a su compañera que había estado en una reunión con el Director, y que éste le había asignado a la 47 todos los recursos disponibles, que no escatimáramos en pos de atrapar al, o los responsables de lo ocurrido, tuvieran o no relación con la serie de asesinatos acaecidos en los últimos días. 

– Es lo único positivo, creo yo, que podemos sacar de todo esto, si se me permite decirlo. – Comentó ella.

La científica llevaba casi 48 horas seguidas en la planta afectada, y los técnicos, escudriñaban las imágenes grabadas por las cámaras que habían quedado vivas después de la explosión. A la espera de resultados, nuestros inspectores pensaban que la línea de investigación que hasta ese momento llevaban era la correcta. Llegaron a la conclusión de que el registro de la empresa de Forrester y la incautación del material había hecho mella en quien fuera que estuviese detrás de todo aquello, y que no querían que dicho material viera la luz.

– Es ahí donde tenemos que incidir Jones. Se ve que hemos puesto nervioso a alguien, y también se ve que no estamos tratando con aficionados. Su respuesta a nuestro registro fue rápida, contundente y peligrosa, por lo que tendremos que andar con cuidado si queremos seguir vivos mientras dure la investigación. –


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 31


Eventos - 2544


Levantó la cabeza y cruzó su mirada con la de David, advirtiendo unas incipientes y diminutas lágrimas en sus ojos, este se acercó y sin poder reprimir la emoción y un fuerte sentimiento de tranquilidad ante la idea inicial de haberlo perdido en el atentado, lo rodeó con los brazos dándole un enorme abrazo que casi le corta la respiración.

En medio de aquel desastre no pudieron evitar sonrojarse cuando advirtieron la presencia del Capitán, lo que no quitó que intentaran disimular todo lo posible. García expresó su preocupación por las víctimas antes que nada, pidiéndole a Mark que lo pusiera al corriente. El atentado había cogido a aquel, terminando la reunión con el Director, que no dejó de estar en contacto telefónico de manera permanente.

– De acuerdo inspector, váyase a casa, se asea y descanse un poco, todavía nos queda mucho por hacer, y además esta tarde el Director Reagan ha montado una especie de gabinete de crisis al que tengo que acudir y quiero que usted también esté presente. –

– A la orden jefe. –

David acompañó a Mark al hospital de camino al apartamento. Querían ver como se encontraba Jones. Cuando subieron a la habitación en la que estaba, dormía semi sentada con el brazo en cabestrillo. Le habían administrado calmantes, por lo que decidieron no molestarla y buscar al doctor que la atendía.


G. Sayah


 

‘Permitidme que la retome…’


Spin-off 17.0


fullsizeoutput_11bd


Hace algún tiempo comencé a escribir una serie de relatos cortos, con personajes extraídos de otra serie. Poco a poco llegué a los cincuenta, conformando lo que podríamos llamar una novela corta. Bueno, el caso es que en el blog tengo publicados treinta y me gustaría acabar de colgarlos semana a semana. Espero que sea de vuestro agrado y que os guste el desenlace. Muchísimas gracias.


G. Sayah


 

Spin-off 17.0 / Capítulo 30


Jones herida


Mark fue el primero de los afectados por la explosión que pudo recomponerse, debido a que sus heridas no revestían especial gravedad.

Acudió en ayuda de Jones y sin apenas dificultad la liberó de lo que era parte del forjado que le había caído encima. Por fortuna, y aunque se quejaba de un fuerte dolor en su hombro izquierdo, posiblemente por el golpe de los cantos desprendidos, sólo presentaba algunas magulladuras. La acompañó al pasillo que daba a los ascensores de la planta, zona que no se había visto dañada, y una vez la dejó sentada en el suelo con la espalda apoyada en la pared, se fue a seguir prestando ayuda a sus compañeros.

El inspector sin planearlo, mecánicamente, tomó el control de la situación. Se le ocurrió que no sería mala idea montar un primer triaje en el lugar donde había dejado a la inspectora, por lo que a la vez que iba atendiendo a los heridos, daba órdenes a los agentes que podían ayudar a los victimizados, para que los dirigieran allí. Antes le dijo a uno de ellos con conocimientos paramédicos, gracias a su pasado en el FDNY, que fuera él, el que se encargara de esa zona.

La planta afectada era una estancia bastante amplia y diáfana. Las mesas de los inspectores ocupaban la parte central, y salvo la oficina del Capitán, situada en la parte sur del edificio, y una sala en la norte, donde tenían la cafetera, una pequeña nevera y algunas máquinas expendedoras, no existían mamparas ni divisiones físicas, por lo que el artefacto no encontró apenas obstáculos para que su onda expansiva, destruyera casi todo el material que, funcionalmente, como no podía ser de otra forma en una comisaría, decoraba dicha estancia. Mesas, ordenadores, luces, archivos, pizarras…

Una vez que Mark tuvo la certeza de que todos los agentes heridos habían sido tratados in situ por el personal sanitario, o evacuados al hospital los que presentaban mayor gravedad, se paró a recobrar el aliento, un aliento perdido en más de tres horas de intensa labor. Se inclinó ligeramente con las manos apoyadas en sus rodillas semi flexionadas, al tiempo que miraba su reloj. Respiró hondo y ahogó un sentimiento de impotencia. Cansado física y mentalmente tras haber gestionado aquel caos, cayó en la cuenta de las consecuencias de la destrucción provocada, datos, pruebas, material policial, que ya no podrían utilizar para resolver no sólo el caso en el que él estaba inmerso, si no el resto de investigaciones que había abiertas en el departamento.


G. Sayah