Relato 62.0

Se trataba de un sitio inhóspito, claro que cuando se habla del desierto pocos suelen ser los momentos del día que no lo sea.

Josef se preparaba para lo que venía, una tormenta de arena que no tardaría en llegar, por lo que aseguró los amarres de su pequeña jaima y de su inseparable mehari.

Desierto

Entró en aquella y, tranquilamente se preparó un te mientras esperaba. Después, una vez se lo hubo tomado, como su padre le enseñó, se convirtió en piedra para ahorrar energía y soportar las inclemencias de ese “lugar inhóspito”.

Procedente de una larga estirpe beduina de origen jordano, el gobierno de su país le había encargado la misión de encontrar a un grupo terrorista judío que estaba actuando en la franja fronteriza.

La operación encubierta, era arriesgada y peligrosa, siempre lo es cuando el Mossad está implicado, y es que según la inteligencia jordana, era el propio estado israelí el que estaba financiando las actuaciones del grupo armado.

Esta vez no habían optado por las armas. Su cometido era ir envenenando e inutilizando como fuera, todos los pozos de agua a lo largo de la frontera entre Israel y Jordania.

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Spin-off 17.0 Capítulo 12

            Optaron por un vegetariano que se encontraba en la calle 79, Candle.

            David tomaría brócolis gratinados con queso manchego, mientras Mark, prefería un plato algo más fresco y ligero, por lo que se decidió por una ensalada con base de rúcula y cebolla caramelizada. Debía mantener la línea, pensó.

            Esperando la comida, degustaron un vino blanco de importación, afrutado, muy frío, excelente compañero en la retaguardia de una cena, para amenizar una agradable conversación.

            – Mark, ¿te importa que retomemos la conversación del otro día? –

            – En absoluto, es más, me dejaste en ascuas, ya que si no recuerdo mal estabas a punto de preguntarme algo cuando me sonó el teléfono y tuvimos que irnos a toda prisa. Dime que querías saber –

            A David le resultó grato que Mark retuviera en su memoria ese momento, señal inequívoca de que le estaba prestando atención y no pasaba por alto ese punto en la pasada cita.

            – Bueno, la verdad es que lo que te quería decir, más que una pregunta, era una reflexión sobre el presente y el futuro entre nosotros. Una reflexión que hago en mi interior y que me gustaría trasladarte –

            – Me estás poniendo nervioso – Apuntó Mark esbozando una sonrisa – y me muero de curiosidad –

            – ¡Va! Tranquilo. Si alguien ha de estar nervioso, ese soy yo – Dijo David correspondiéndole la sonrisa. – Lo que quería comentarte es que el tiempo que estamos pasando juntos fuera del trabajo me está siendo muy emocionante y grato, no se si tu opinas lo mismo…-

            – Por supuesto David. Tu compañía es para mi, seguro que como la mía es para ti, como mínimo. Y… –

            – Espera no sigas, déjame acabar por favor, ya que he decido lanzarme –

            – Está bien, soy todo oídos.

            David se sinceró con Mark detalladamente sobre su pasado tormentoso desde el punto de vista emocional con respecto a sus relaciones anteriores. Sobretodo con la que mantuvo con Samuel. Le expuso sus dudas, sus inquietudes amorosas, sus miedos, para llegar a la conclusión de que estaba deseando con una fuerza extraordinaria que le subía desde el estómago, avanzar en la relación con él.

            Era posible que se estuviera enamorando y no descartaba cimentar de manera monógama su amistad y sentimientos para con Mark. Claro que como era de suponer, dichos miedos y temores a entregar de nuevo su corazón, le inquietaban enormemente, tanto, que casi no podía dormir por las noches.

Relato 61.0

Le tendió la mano invitándolo a que se levantara y Jason quedó prendado al instante.

– ¿De dónde había salido aquel ser tan bello? – Se restregó los ojos y se pellizcó la cara para comprobar que se había despertado de la siesta que, debajo de un olivo en medio de aquel monte perdido tenía por costumbre disfrutar.

Caronte

Cabellos rubios y largos, trenzados; ojos grandes y profundos, claros e hipnotizantes; mejillas blancas cual perlas únicas de un mar insondable; labios rosados, insinuantes y perfilados, como una onda acuática provocada por el remo de Caronte.

Aquella ninfa, protagonista de un parnaso griego, le pidió que le acompañara, prometiéndole un mundo mejor, idílico, próximo al paraíso, donde experimentaría sensaciones que hasta el momento no había vivido, ni tan siquiera imaginado.

Se dispuso a dar el primer paso tras aquella diosa de la belleza cuando de repente notó unos golpes en su siniestro hombro y una voz que le decía susurrante: – hijo, hijo mío, ¿qué te inquieta?…

Entonces si. – ¡Mierda! – Farfulló algo molesto. Aquel individuo barbudo y con greñas lo despertó del sueño más dulce que jamás había tenido. Un placer onírico que nada tenía que ver con la realidad: un pastor con ropas harapientas, que después de fornicar con dos de sus ovejas, se comía un mendrugo mojado en vino aguado y se tendía a la sombra del primer árbol que encontraba, mientras los animales pastaban un rato.

Maldijo en silencio a aquel hombre por haber interrumpido hasta ahora su inigualable trato con Morfeo, a la vez que se incorporaba sacudiéndose sus viejos y sucios ropajes.

– Perdona si te he importunado, pero me pareció que te quejabas en sueños – le dijo aquel hombretón, alto, de tez curtida y ojos claros.

– No, en absoluto amigo, todo lo contrario, disfrutaba como un enano. Un momento. Yo te conozco de algo. Tu cara me suena. ¿No eres tú ese al que todo el mundo llama “El Mesías”?.

Spin-off 17.0 Capítulo 11

            Llegó a la comisaría con aire renovado, se dirigió a su compañero para preguntarle si le parecía bien que fueran a ver al jefe, y juntos se encaminaron al despacho de este.

            – Buenos días Capitán –

            – Buenos días jefe –

            – Querrán decir buenas tardes, ya era hora – Contestó García con un tono serio y agrio. – Está bien, siéntense y pónganme al día –

            El binomio policial introdujo al dirigente de la 47 en el caso, el cual quedó más o menos satisfecho con las primeras novedades que hasta ese momento tenían, sin poder evitar una sensación de frugalidad en las pistas disponibles.

            A raíz del informe y las pruebas aportadas por los técnicos, la certeza de que no se trataba de un suicidio y sí de un asesinato, era del cien por cien, por lo que García les conminó a que iniciaran sus pesquisas hacia el entorno profesional de la víctima en busca de posibles individuos que pudieran tener un interés oscuro y malintencionado para con la labor que el señor Forrester realizaba en la empresa de seguridad en la que trabajaba.

            – Me ha llegado que International Security se mueve en las altas esferas, ofreciendo un amplio catálogo de servicios y prestaciones a nivel mundial – Apuntó García.

            – Así es. Por lo visto es una empresa cuyos tentáculos e intereses llegan desde los diferentes conflictos armados que hay en activo, hasta la protección de diferentes personalidades mundiales de relevancia económica y política, pasando por África, donde se rumorea según fuentes periodísticas pudiera estar ligada al negocio de los diamantes de sangre – Contestó Jones.

            Cuando Mark se disponía a decir que podrían tener acceso a las llamadas y las cuentas de la víctima a lo largo de la mañana, le llegó un SMS a su iPhone: “Te invito a cenar cuando salgamos del trabajo, David”, lo que no pudo más que arrancarle una ligera sonrisa que al reflejarse en su rostro, no pasó inadvertida al Capitán, que algo molesto se levantó de su silla diciendo,   – está bien, no perdamos más el tiempo y pónganse manos a la obra. Manténganme informado en todo momento y dispongan de todos lo recursos que necesiten. Si por cualquier motivo necesitan algo fuera de lo procedimental no duden en acudir a mi. Pueden retirarse …-

“Tic, tac, tic, tac…”

Microrrelatoser 17.0.-

             La casa ha comenzado ha llenarse de hormigas. Su jefe lo entendería. Era la frase en clave para confirmar la presencia de un grupo yihadista en aquel apartado lugar.

            Al principio de la misión que se le había encomendado Daniel tenía sus dudas, pero tras días como observador experto in situ, no le cabía la menor duda, aquella célula se encontraba en estado de latencia a punto de despertar.

            Integrados en la humilde vecindad, aparentemente todo parecía normal, no obstante, su preparación y experiencia le decían que la cuenta atrás había comenzado, cual temporizador de un artefacto explosivo se tratara.

Spin-off 17.0 Capítulo 10

Salió bastante satisfecha de la consulta camino de la 47. Según el doctor, estaría a punto de cerrar un ciclo en el que las visitas serían suspendidas para que ella concluyera un tratamiento a nivel mental sin la necesidad de un apoyo terapéutico.

Le obsequió a sus papilas gustativas y a su pituitaria nasal con un exquisito y aromatizante café antes de tomar el metro.

Se permitió el lujo de hacerlo sentada en una pequeña y coqueta cafetería sueca, cuyo diseño estructural le permitía ver el mundo pasar ante sus ojos a través de un gran ventanal orientado a la calle.

El devenir de la sociedad ante ella no dejaba de sorprenderla. Una sociedad sometida a un ritmo vertiginoso que convertía a la metrópolis en un ente imparable, con un movimiento que no cesaba ni un minuto y que convertía a aquella urbe en el centro neurálgico mundial desde todos los puntos de vista.

En su fuero interno se preguntaba si todos aquellos individuos vivirían conscientes de que debajo de esa actividad frenética y rutinaria, había algo más complejo. Sucesos que pasaban inadvertidos para dichos individuos componentes de la masa social.

Acontecimientos siniestros y oscuros que personas como ella y sus compañeros trataban de dejarlos debajo de una alfombra imaginaria, encargados de ordenar y resolver, a costa de horas extras, mucha presión, sueldo escaso y tardes de psicólogo en su caso.

Relato 58.0

     Con los párpados semi cerrados, su mirada se dirigía perdida hacia aquella pared de un blanco inmaculado, limpio, estridente, hiriente en la retina… Veía proyectado cual pantalla de cine vanguardista un futuro muy lejano, infinito, incierto… A lo lejos, en su memoria, escasos recuerdos solapados por una luz fría y cegadora que lo mantenía disperso todo el día.

     En aquella pared, extraña emisora de una posible filmografía, no terminaba de vislumbrar su destino por más que lo intentara, sus esfuerzos eran vanos, no existía movimiento, toda ella era quietud y letargo, y en ciertos momentos se permitía la licencia de transmitirle melancolía como si de un ser vivo se tratara.

     Unos amables señores vestidos de blanco lo colocaban todas las mañanas en la misma silla, de cara a “su pared”, y también cada mañana con una dulzura anormal pero rutinaria, y tras quitarle la camisa de fuerza, la misma frase: – Carlos, levántese la manga del jersey que voy a inyectarle el calmante -.

Fragmento

“Sobre la vegetación se amontonaban cielos inmóviles, empanzados de beber agua en el mar, con las uñas de sus rayos escondidas en nubarrones de felpa gris…”

Miguel Ángel Asturias.

El señor presidente (1946).

 

Relato 60.0

            Tuvo que retener las lágrimas. Aquella niña le transportó a un pasado que se le antojaba lejísimo, y a unos recuerdos que hacían de puñaladas sangrantes en su corazón, un corazón cansado y vulnerable, un corazón que por mucho que lo intentara apenas si tenía energía para terminar el triste día.

            María se agachó, sin temor, pero si con reparo, y esbozando su mejor sonrisa depositó los cinco euros, que su abuelo le había dado para que se comprara cualquier capricho, en el interior de un viejo y raído gorro que aquel señor sostenía entre sus manos. Sentía una enorme pena por él, lo veía allí todos los días, lloviera, hiciera frío, calor… no tendría hogar, pensaba, desconocía la historia que detrás de aquel pobre y sucio vagabundo se escondería, aunque tenía la certeza que no sería nada agradable.

            La primera lágrima en los ojos y un gesto de asentimiento le sirvieron a Michael para darle las gracias a aquella niña por su bondadosa y caritativa acción.

            De nuevo los recuerdos. Tendría su misma edad, si, su hija. Iban para diez los años que hacía que no la veía. Desde que la maldita crisis había arruinado su empresa y poco después ver como se desintegraba su matrimonio…

Spin-off 17.0 Capítulo 9

El Capitán García aguardaba paciente en su despacho a que la pareja de inspectores le ofreciera novedades sobre el último supuesto homicidio.

Profesional curtido y experimentado, ya hacía un lustro que comandaba la comisaría 47, y que trabajaba incansable como uno más de sus policías, de los que se enorgullecía enormemente, en especial de Jones y Mark, miembros imprescindibles del NYPD, aunque cierto era que no lo dejaba ver, manteniendo intacto el escalafón jerárquico, esencial a la hora de dar órdenes y tomar decisiones.

El trabajo era duro y la recompensa escasa en la mayoría de las ocasiones. Una labor ingrata que requería más horas que las pagadas y una vocación fuera de lo normal.

La mentalidad profesional que lo llevaba al estricto cumplimiento de la ley y dicha vocación, era respaldada sin fisuras por todos los miembros de su plantilla, desembocando en una labor policial y unos resultados bastante satisfactorios, que en los últimos tres años habían llevado a su comisaría a obtener el índice de criminalidad más bajo de toda la ciudad de Nueva York, lo que le reportó a él y a su gente menciones honoríficas por parte de la Dirección General y felicitaciones personales del Director Reagan.