madrid_49.0


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Sorprendentemente, el jefe de María no le puso objeciones para que en un par de semanas pudiera pillar unos días de vacaciones, ya que la política de la empresa era la de no pagar horas extras, compensándolas en descanso, y la verdad es que el volumen de trabajo obligaba a la mayoría de empleados de dicha empresa exceder su horario ordinario, y ella no era una excepción.

Vincent se encargó de preparar la escapada a Suecia, se moría de ganas por volver a Fjälbacka, y sobre todo con María. No le cabía ninguna duda de que iban a pasar unos días estupendos. Nada de pasar calor, dando largos paseos, intercalados con agradables ratos de lectura, momentos ‘fika… ella y él, solos, disfrutando el uno del otro, insistiendo en que su relación se fuera consolidando, conociéndose aún más, apostando por el cariño como vehículo sentimental, cultivando un amor cual adolescentes en los primeros años de instituto… 


g_sayah


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