Microrrelato 50.0


El Gran Cañón


Acercándose un poquito más al borde del barranco, donde se esconde lo que ella creía que podía ser su liberación existencial, empezó a sentir mariposas en el estómago.

Lo había planeado a conciencia, sopesado una y mil veces, se dio infinitas oportunidades y fue paciente consigo misma y con el resto del mundo, pero no lo consiguió.

No encajaba. Acosada, agobiada, triste, infeliz… eran más las ganas que tenía de abandonarlo todo que de seguir luchando por vivir…


G. Sayah


 

5 respuestas a «Microrrelato 50.0»

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